Los gatos y perros están expuestos a padecer diferentes tipos de cáncer e intoxicarse al exponerse al humo de tabaco o colillas de cigarro. Son nuestras mascotas ¿fumadores pasivos?

Actualmente, el cuidado de la salud y los sistemas de prevención de enfermedades, tanto físicas como mentales se ha incrementado.

Adquiriendo consciencia

Se tiene más consciencia del daño que nos causa la contaminación de todo tipo: ambiental, auditiva, visual, electro magnética, etc.   Hace no muchos años, se permitía fumar en espacios cerrados con la consecuente molestia para los no fumadores.  Hoy muchos fumadores, con conciencia y respeto hacia los demás, fuman en espacios abiertos y muchos evitan definitivamente fumar acompañados de sus hijos, pero… ¿y las mascotas?

Los animales, al igual que los seres humanos, sufren de enfermedades metabólicas y degenerativas.  Estas enfermedades, la mayoría de las veces tienen un factor genético, pero invariablemente el “disparador” es el medio ambiente y hábitos de consumo, los cuales en ningún caso una mascota elige; el ser humano lo proporciona.

Antecedentes

Ya en 1992, un estudio de la Universidad Estatal de Colorado, Publicado en el American Journal of Epidemiology, confirmó la relación entre el cáncer y la exposición al tabaco en perros y demostró que los perros en hogares con fumadores tienen un riesgo 60% mayor de padecer cáncer de pulmón.

El cáncer nasal es más proclive en perros con el hocico más largo (dolicocefálicos), ya que las sustancias cancerígenas del tabaco penetran y se acumulan en la mucosa nasal con más facilidad

En el caso de los gatos, la FDA afirma, que son más propensos a padecer tumores en la boca, debido a que las sustancias cancerígenas del tabaco se adhieren a su pelo y al acicalarse, lamen estas sustancias y contaminan la mucosa oral.

La aseguradora More Than, con sede en el Reino Unido, hizo una investigación sobre el tema y demostró que los gatos que viven con fumadores tienen prácticamente el doble de posibilidad de desarrollar Linfoma maligno y los perros que conviven con fumadores tienen un 60% más de probabilidad  de desarrollar cáncer de pulmón.

Necesitamos más pruebas para confirmar que nuestras mascotas se convierten en fumadores pasivos,

Intoxicación por nicotina.

Es frecuente encontrar en los hogares de fumadores ceniceros con colillas, el que la mascota ingiera estas colillas o hasta cigarros o beban agua contaminada con las colillas, la expone a riesgo de intoxicación.  Aún más, los productos para dejar de fumar, como chicles, parches o cualquier otro, regularmente contienen nicotina. La mascota nunca debe tener acceso a ellos.

colillas de cigarro y ceniza.

La Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA) ofrece una guía para conocer los peligros más frecuentes para los animales en el hogar (disponible en español), y entre ellos incluye al tabaco.

No fumar acompañado de las mascotas (e incluso infantes), no es suficiente para evitar los efectos tóxicos del tabaco. Las partículas tóxicas del humo pueden penetrar en el cabello y la ropa, al entrar en contacto son expuestos a estas toxinas.

Aún más, finalmente el humo contaminará las superficies como alfombras, suelo, muebles, donde la mascota se acuesta y termina ingiriendo estas toxinas durante su aseo.

Prevención.

Procure no fumar en áreas que comparte con su mascota, no deje colillas o los ceniceros con fácil acceso y lavase las manos después de fumar.

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