Más sobre la castración en las mascotas

La gonadectomía, termino correcto para referirse a la castración de las mascotas, se ha incrementado con la intención de evitar la reproducción y sobrepoblación. Hace algunos meses compartí un artículo, “Efectos de la esterilización en las mascotas”. En él comunico algunas consecuencias no deseables al practicarles esta intervención.

En esta ocasión, me refiero al mismo tema ya que siguen publicándose estudios al respecto. Cuestión polémica, ya que mucha gente que procura protección y asilo a mascotas para su posterior adopción, ven la castración como la única opción de control poblacional. Como lo menciono en el artículo anterior y lo repetiré en este, si se desea tomar el “camino quirúrgico” hay otras elecciones. Sin embargo, pongamos atención a la mejor edad para intervenirlos.

Beneficios de la esterilización tardía en perros mestizos de talla grande.

Un estudio reciente de la Universidad de Davis en California, detectó que los perros mestizos (sin raza), que pesan arriba de 19.5 kg, tiene un mayor riesgo de padecer trastornos articulares si son castrados antes del año de edad. Se conoce que también esto puede suceder en perros de raza pura.  Compararon los trastornos articulares más comunes como displasia de la cadera, displasia de codo y desgarres del ligamento cruzado craneal. Se dividieron los perros en 5 grupos de acuerdo a su peso.

Los investigadores recomiendan retrasar hasta el primer año o más la castración en los perros que tienen probabilidad de alcanzar una talla grande.

Esta situación viene siendo un gran reto para los refugios caninos. Su sistema es entregar a toda mascota castrada con el fin de evitar la posible reproducción accidental o con intención. Es imposible conocer en un cachorro mestizo cuál será su talla en la edad adulta.

Los perros mestizos que llegarán a pesar arriba de 19.5 kg, aumentan su riesgo de trastornos articulares con la castración previa al año de edad. Imagen: Pixabay

En relación a los perros de raza pura.

Los mismos investigadores de la Universidad de Davis en California, publicaron otro estudio. En él evalúan los riesgos de esterilización en perros de 35 razas diferentes. Demuestran que perros de razas grandes tienen mayor probabilidad de desarrollar ciertos tipos de cáncer y problemas articulares si se operan durante su primer año de vida.

El investigador que dirige el estudio, Dr. Benjamín Hart, comenta que hay una gran disparidad entre las diferentes razas. “No hay un patrón común para los riesgos de salud y edad a la que se esteriliza un perro. Algunas razas desarrollan problemas, otras no. Algunas desarrollan problemas articulares, pero no cáncer o al revés”.

Los problemas articulares evaluados son displasia de cadera, displasia de codo y ruptura de ligamento cruzado craneal de la rodilla. Los tipos de cáncer incluyen linfoma, hemangiosarcoma (cáncer en vasos sanguíneos), tumores de mastocitos y osteosarcoma (cáncer de hueso). En la mayoría de las razas examinadas, no se notó diferencia en el riesgo de problemas por la edad de esterilización.

Señalan que la posibilidad de trastornos articulares se relaciona con la talla (tamaño del cuerpo). Las razas más pequeñas no presentan estos problemas, mientras que la mayoría de las razas grandes tienden a desarrollarlos. Sorprendentemente hubo dos excepciones en dos razas gigantes: Gran Danés y Lobero Irlandés. Estas no presentaron un mayor riesgo de problemas articulares cuando se esterilizaron a cualquier edad.

Por otro lado, señalaron que el desarrollo de cáncer en razas pequeñas es bajo, ya sean esterilizados o intactos. Con excepción en dos razas: Boston Terrier y Shih Tzu, en las que si hubo un aumento manifiesto de cáncer con la esterilización.

En estudios anteriores, concluyeron que la castración en los Golden Retriever a cualquier edad, aumenta el riesgo de uno o más tipos de cáncer del 5% al 15%.

Y ¿los gatos?

Al momento, las investigaciones en felinos, no han evidenciado que puedan presentar las mismas condiciones negativas que los perros con la extirpación de sus gónadas.

Una decisión pensada y consultada.

Como ya lo mencioné, la alternativa actual más utilizada para controlar la población de las mascotas es la castración (gonadectomía). Y así seguirá siendo mientras los propietarios no tomen en sus manos la responsabilidad del manejo reproductivo de sus mascotas.

En las referencias consultadas y antes citadas, sugieren que los propietarios de perros deben de considerar cuidadosamente cuándo y si deben castrar a su perro.

El Dr. Benjamín Hart comenta: “Creemos que es la decisión del dueño de la mascota, en consulta con su médico veterinario, no las expectativas de la sociedad lo que debería dictar cuándo esterilizar. Este es un cambio de paradigma para la operación más comúnmente realizada en la práctica veterinaria”.

Conclusiones.

Cabe aclarar que no ha cambiado mi opinión desde mi artículo anterior “Efectos de la esterilización en las mascotas” (invito a su lectura para complementar lo aquí expuesto).

Comento esto, ya que obviamente mis conclusiones siguen siendo las mismas que aquí agrego.

  1. El primer argumento para someter a una mascota a la gonadectomía es evitar la reproducción. Es válido, pero si existe un propietario comprometido y con cultura de bienestar animal, no requiere operar, solo hacerse responsable.
  2. Existen alternativas quirúrgicas no radicales como es la Histerectomía (retirar solo el útero) en el caso de las hembras, y la vasectomía (cortar los conductos deferentes que llevan los espermatozoides de los testículos a la uretra) en los machos. Estos métodos, no eliminan el apetito y la conducta sexual, sin embargo, si proporcionan el control natal que se busca. Por otro lado, reducimos la probabilidad real de problemas relacionados al eliminar las hormonas sexuales, de gran importancia en cualquier individuo en toda etapa de su vida.
  3. El tema es polémico, cada caso debe tratarse de forma individual de acuerdo a las condiciones del dueño y la mascota. Así como las posibilidades de los entes de protección de mascotas y sus sistemas de adopción.
  4. En mi opinión personal, optaría por la histerectomía y vasectomía. Y si se elige la castración de las mascotas, con base a los estudios existentes, la cirugía debe hacerse una vez alcanzada la madurez sexual, principalmente si nos referimos a perros de talla grande.

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