Dos cachorros mestizos. La giardia: parásito de perros y gatos.

¿Qué es la Giardia?

La Giardia Duodenalis (también llamada G. intestinalis o G. lamblia), es un parásito de tipo protozoario, de distribución mundial, que afecta a humanos y animales, incluyendo a perros y gatos.

Este parásito se encuentra con frecuencia en ambientes densamente poblados tales como criaderos, tiendas de mascotas y refugios de animales.

Es uno de los parásitos más mal diagnosticados, es decir, de los que existen más falsos positivos o falsos negativos.

El Consejo Científico Europeo de Parásitos en Animales de Compañía (ESCCAP por sus siglas en inglés), ha publicado una hoja informativa al respecto.

Consideraciones sobre la giardia: parásito de perros y gatos.

La giardia infecta principalmente a los animales jóvenes, como cachorros y gatitos. Los adultos rara vez presentan signos clínicos, sin embargo son una fuente de infección y pueden transmitirla a su descendencia.

Se puede encontrar prácticamente en cualquier parte, incluyendo ríos, charcos y estanques.

Se transmite al consumir heces de otro animal infectado o al beber en fuentes de agua contaminada por heces. La giardia se desarrolla fácilmente en ambientes frescos y húmedos.

La giardia: parásito de perros y gatos.
Cachorro mestizo bebiendo agua en un charco.
La giardia se adquiere fácilmente bebiendo agua contaminada con heces de un animal enfermo.

Signos clínicos.

La mayoría de las veces la enfermedad es asintomática y no pierden el apetito. En el caso de animales inmunocomprometidos, o en cachorros y gatitos infectados con otros patógenos digestivos, la giardiasis puede causar diarreas mucosas intermitentes, y en casos persistentes, hay esteatorrea (presencia de grasa), sangre fresca, pérdida del apetito, vómitos y apatía. En procesos crónicos pueden perder mucho peso.

Pruebas para su diagnóstico.

Hay que recordar que la giardia, al ser un parásito protozoario, es microscópico y no lo podemos observar a simple vista en las heces de perros y gatos.

Para llegar a su diagnóstico lo más práctico es hacer un coproparasitoscópico, y se recomienda seriado, es decir, recoger las heces durante mínimo 3 días para incrementar la posibilidad de detección, ya que su excreción puede ser intermitente.

También es posible detectar el antígeno de Giardia en muestras fecales mediante pruebas de inmunodiagnóstico que ya se comercializan en algunos Países.

Tratamiento.

Una vez confirmado el diagnóstico de giardiasis, el Médico Veterinario indicará administrar medicamentos específicos para este tipo de agente. No funcionan los remedios que regularmente se usan para los otros tipos de parásitos (gusanos redondos y gusanos planos).

Desafortunadamente, la Giardia, es un parásito que se ha vuelto resistente a varios medicamentos antiprotozoarios, por lo que en ocasiones, los perros y gatos enfermos requieren más de un tratamiento, el uso de un producto diferente, o la combinación de diferentes sales.

Lo recomendable es, una vez terminada la terapia, dejar pasar algunas semanas y repetir el estudio coproparasitoscópico seriado para confirmar un resultado negativo.

Prevención.

Se debe de ser cuidadoso en los lugares que frecuenta nuestra mascota. El riesgo será mayor si la dejamos en una pensión o guardería, si asistimos con ella a parques frecuentados por otros animales o si le permitimos beber agua en fuentes o charcos.

Siempre debemos de recoger las heces de nuestra mascota para evitar contagios.

Si llevamos un cachorro o gatito nuevo a la casa y tenemos otras mascotas, se le debe hacer un examen coproparasitoscópico seriado y mejor aún, si se puede  mantener en cuarentena hasta estar seguros de que está limpio de parásitos.

La limpieza es el mejor método preventivo para cualquier enfermedad. Lavar y desinfectar las zonas donde habitan y defecan las mascotas, así como evitar la humedad y permitir la luz del sol son métodos excelentes.

Salud pública.

La giardiasis se considera una enfermedad zoonótica, esto quiere decir que es una enfermedad transmisible de los animales al humano, aunque en realidad, se considera que su potencial zoonótico es “muy bajo”. Es recomendable una especial atención a los perros, ya que actualmente no hay evidencia de la transmisión de los gatos a los humanos.

El contagio a niños pequeños es más frecuente que a los adultos, debido a su forma de interactuar con las mascotas, ser común el contacto de sus manos con el piso y la poca asiduidad para lavarse las manos.

Consejos finales.

  • Las mascotas que padecen un cuadro de giardiasis, pueden presentar episodios de diarrea intermitentes. Por esta razón, los propietarios piensan que se debe a que se comió algo y se recuperó. Si esto le sucede a tu mascota, llévala con tu Médico veterinario para que la evalúe y haga los estudios pertinentes.
  • Para detectar la presencia de quistes de giardia en el examen coproparasitoscópico, se requiere de un “ojo entrenado”.  Si tu Médico Veterinario no tiene la experiencia en esta área, verifica que el estudio se haga en un laboratorio clínico competente.
  • El haber desparasitado a tu mascota no garantiza que esté libre de la giardia. Los desparasitantes que se utilizan regularmente son para vermes (lombrices), no para protozoarios.
  • Por comodidad, es común que se desparasite a las mascotas una, dos o tres veces al año, simplemente indicando que tabletas debe de tomar; lo correcto sería hacer un estudio y desparasitar solo si es necesario.  Por un lado, para no medicar si no se requiere, y por otro, a veces puede resultar más económico pagar por el estudio que por las tabletas en cada tratamiento.

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