El cepillado dental en las mascotas

El 20 de marzo se celebra el Día Mundial de la Salud Bucodental (Federación Dental Internacional), por lo que es un buen momento para promover el cepillado dental en las mascotas.

Es evidente que el cuidado de las piezas dentales es de importancia en cualquier especie. Sin embargo, así como los seres humanos con frecuencia nos olvidamos de ello, menos pensamos en la atención odontológica para nuestra mascota.

Enfermedades dentales, un padecimiento frecuente.

Un estudio del Royal Veterinary College, señala que los trastornos más prevalentes en perros son la enfermedad periodontal, la otitis externa y la obesidad. El trabajo se realizó en el Reino Unido, pero no está lejos de lo que sucede en otros países.

Por experiencia, la mayoría de los pacientes presentados a consulta por cualquier patología, se les observa algún problema en dientes y encías. Consecuencia de una deficiente atención al cuidado dental.

Es recomendable el cepillado diario de los dientes de perros y gatos, como lo practicamos los humanos. No obstante, un estudio publicado en el Journal of Veterinary Dentistry señaló que solo el 2% de los propietarios de perros sigue esta práctica. Por otro lado, una encuesta dirigida a propietarios de mascotas mostró que solo el 14% de los perros y el 9% de los gatos reciben atención dental en el consultorio del veterinario.

La importancia del cepillado dental en las mascotas.

La Dra. Candace Lowe, dentista veterinaria certificada por la junta del Western College of Veterinary Medicine (WCVM), señala que “La enfermedad periodontal es una de las enfermedades más comunes diagnosticadas en perros y gatos en la práctica general”. La enfermedad dental afecta al 80 por ciento de los perros adultos y, de todas las afecciones bucales, la enfermedad periodontal es la más común.

La enfermedad periodontal es una infección en la que las bacterias devoran el ligamento que sostiene un diente y el hueso circundante.

Lo primero que nos alerta de problemas es el mal aliento (halitosis). La halitosis puede tener diferentes orígenes: problemas digestivos, hepáticos, renales, etc. Pero lo más común es que se origine en la boca. Un perro o gato con mal aliento lo más probable es que tenga sarro dental (odontolitiasis) y consecuentemente enfermedad periodontal.

El paciente posteriormente puede empezar a perder sus piezas dentales y si esto se descuida, empezará a padecer resorción ósea debilitando los huesos mandibulares.

Nunca debes de retrasar la visita al Médico veterinario cuando notas mal aliento, piezas dentarias rotas o flojas, sarro dental, salivación, renuencia a comer, etc.

La mejor forma de prevenir el sarro y la enfermedad periodontal, recomienda la Dra. Candace Lowe: “El cepillado diario, es el estándar de oro con la esperanza de que al menos lo haga cada dos días”.

¿Cómo cepillar los dientes de mi mascota?

Es muy importante crear el hábito desde cachorro. Si no se hace, en algunas mascotas puede ser complicado después.

Existen cepillos dentales adecuados para perro o gato, pero si no tienes uno, se puede usar una gasa para provocar algo de “fricción” y desprender la placa bacteriana.

En cuanto a las pastas dentales, obligadamente tienes que utilizar una de uso veterinario. Las de uso humano, tienen ingredientes que pueden ser irritantes para la boca y estomago de la mascota e incluso tóxicas cuando la tragan.

Para ayudar a la prevención en la formación del sarro, proporciónale alimentos, premios y juguetes que favorezcan esta tarea. También hay disponibles enjuagues que se agregan a su agua de bebida para esta función.

Debes tener precaución con los juguetes demasiado duros, ya que pueden provocar la fractura de las piezas dentales y predisponer a otros problemas, entre ellas el absceso de la muela carnicera.

Existen juguetes diseñados para auxiliar en la prevención de la odontolitiasis (Imágenes: Pixabay).

La limpieza dental.

Finalmente, como sucede con el cuidado de los dientes en los humanos, es obligatorio que en algún momento la mascota requiera una limpieza dental profesional.

Como siempre recomiendo, todo perro o gato, debe de visitar mínimo una vez al año al médico veterinario para sus vacunas, desparasitación y revisión general. Durante el examen clínico se determina la condición de la dentadura y necesidad o no del procedimiento. La predisposición a producir sarro es diferente en cada individuo y de ahí la periodicidad para realizarlo.

Para seguridad del paciente y del personal médico, la limpieza dental debe hacerse bajo anestesia. Es imposible alcanzar la cara interna de los dientes y lograr el acceso a las “líneas de las encías” sin molestar al paciente cuando esta consiente.

Es común que los propietarios pospongan la limpieza dental por no aceptar la anestesia al considerarlo un riesgo. Evidentemente, todo proceso anestésico conlleva riesgo. Sin embargo, en la actualidad las drogas anestésicas son extremadamente seguras con el manejo y vigilancia adecuada. Para mayor seguridad, además de la evaluación clínica, es conveniente hacer las pruebas de laboratorio preanestésicas para garantizar la salud y correcto funcionamiento de cada órgano.

Considera que una boca mal cuidada, aparte de las molestias que sufrirá tu mascota, comprometerá la salud de otros órganos vitales en su cuerpo.

La prevención es salud y a la larga también ahorros en el servicio veterinario. Considera que el cepillado dental en las mascotas proporciona calidad y bienestar de vida.

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