Cinco padecimientos de los perros adultos
Imagen: Pixabay

Todas las especies animales, conforme avanza su edad, tienden a padecer dolencias. Tanto por el desgaste sufrido como por malos hábitos, descuidos y la propia genética. Comparto los cinco principales padecimientos que afectan a los perros adultos.

1. Osteoartritis.

Heidi Lobprise, veterinaria del Hospital Veterinario Main Street (EEUU), explica: los dueños pueden pensar que su perro “está envejeciendo cuando comienzan a disminuir la velocidad o se muestran reacios a saltar, subir escaleras y hacer ejercicio”. En ocasiones, estos indicadores pueden ser agudos, lo que los hace mucho más obvios para los propietarios. La experta asegura que los cambios producidos en el comportamiento pueden ser el principal indicador de dolor.

La artrosis (Osteoartritis, OA) es la forma más habitual de artritis en perros, al afectar aproximadamente a la cuarta parte de la población. Se trata de una enfermedad articular crónica caracterizada por la pérdida de cartílago articular, engrosamiento de la cápsula articular y formación de hueso nuevo alrededor de la articulación (osteofitosis) que, en última instancia, provocan dolor y disfunción de la extremidad. La mayoría de los casos artrosis en perros se produce con carácter secundario a una enfermedad ortopédica del desarrollo. Tales como enfermedad del ligamento cruzado anterior, displasia de cadera, displasia de hombro, osteocondritis disecante (OCD) o dislocación rotuliana.  

Para el diagnóstico y el tratamiento, es importante contar con una historia clínica detallada, realizar exámenes físico y ortopédico completos para ubicar el dolor y evaluar la condición corporal. El estudio radiológico ayuda a confirmar al diagnóstico y severidad del problema. El manejo de la enfermedad degenerativa de las articulaciones está dirigido al alivio del dolor ya que es un proceso crónico irreversible.

2. Enfermedad mixomatosa de la válvula mitral.

La cardiopatía (enfermedad del corazón), es otra de las complicaciones más comunes en los perros adultos a geriátricos. Los signos clínicos de insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) empiezan a desarrollarse a partir de los 3 años de edad al aparecer el soplo mitral inicial.

El primer signo que detectan los propietarios es la tos. El médico veterinario inicia por descartar los demás diagnósticos diferenciales de tos y al confirmar con su examen físico la enfermedad cardiaca, recomendará un panel de estudios (radiografías, ecocardiograma, presión sanguínea y electrocardiograma) para evaluar el grado de daño y prescribir la terapia a seguir.

La esperanza de vida siempre se verá comprometida, sin embargo, bajo la medicación apropiada, se puede mejorar y mantener la calidad de vida del paciente.

3. Problemas dentales.

La incidencia de la enfermedad periodontal crece a medida que disminuye el tamaño del perro y aumenta su edad. Por lo tanto, tenemos muchos perros pequeños y mayores con problemas periodontales importantes. Lo más lamentable es que esta es una de las complicaciones más frecuentes y es de las más fáciles de prevenir. El no identificarla inicialmente y dar tratamiento oportuno, lleva a graves problemas sistémicos secundarios que comprometen la vida de la mascota.

Así mismo, la incidencia de tumores orales se incrementa en perros mayores.

4. Cáncer.

El cáncer es la enfermedad degenerativa más temida. Proceso que se vincula con la vejez, aunque realmente el alcanzar una edad mayor no es restrictivo para sufrirlo.

Se conocen infinidad de lesiones cancerígenas, malignas y benignas en los diferentes órganos del cuerpo. Es muy importante que los propietarios estén pendientes y monitoreen cualquier masa visible o extraña. Con frecuencia, no es posible identificar la enfermedad hasta que está muy avanzada, por lo que la prevención y detección temprana es esencial.

Síndrome de disfunción cognitiva (CDS).

Este tipo de síndrome es parecido a la demencia de las personas. Puede afectar los ciclos del sueño, ocasionar pérdidas de memoria o desorientación y alterar las relaciones con las personas y otras mascotas con las que conviven. La calidad de vida se ve modificada, así como la relación humano-animal.

El CDS no está suficientemente diagnosticado. En muchas ocasiones los propietarios no perciben cambios en sus mascotas, o no les dan la importancia que merecen. Este síndrome afecta a un tercio de los perros mayores de 8 años y hasta el 50% de los gatos. Es recomendable observar el comportamiento de las mascotas y en caso de detectar algo extraño, acudir con el médico veterinario para su evaluación.

Desafortunadamente, el CDS no es una enfermedad que se pueda revertir, pero con el correcto tratamiento y una adecuada nutrición es posible mejorar la calidad de vida de la mascota.

Otras enfermedades de la vejez.

Lo anterior es una breve descripción de cinco de los padecimientos que sufren los perros adultos o en proceso de vejez. Hay muchas más, como pueden ser las cataratas, la sordera o la insuficiencia renal entre otras, las cuales trataremos en un futuro.

El avance de la edad lleva a sufrir dolencias que pueden ser controladas, evitando así comprometer la calidad de vida y la longevidad de la mascota (Imágenes: Pixabay).

A considerar.

La mayoría de los padecimientos de los perros adultos y gerontes, pueden ser previsibles y son controlables cuando se detectan en su inicio. Es responsabilidad nuestra, como propietarios, conocer a nuestra mascota y reconocer los cambios que pueda estar sufriendo. La vejez no es solo la presencia de canas, hay factores hereditarios, congénitos y de hábitos que predisponen a cambios degenerativos que reducen la calidad y tiempo de vida. No des por hecho que la pérdida de sus capacidades es por “simple envejecimiento”. Con frecuencia, son signos de dolor que como propietario no se reconocen fácilmente. Siempre consúltalo con tu médico veterinario.

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