El golpe de calor en los perros, una urgencia médica.
Imagen: Pixabay

Seguramente has escuchado el término golpe de calor. Este es un incremento en la temperatura corporal (hipertermia) de los perros, originado por diferentes causas, siendo la más común la exposición al calor sin la adecuada cautela. Un golpe de calor no atendido se convierte en una urgencia médica que pone en riesgo la vida del animal.

Hipertermia.

El termino hipertermia, se refiere a un aumento en la temperatura corporal por encima de los valores normales.

  • Hipertermia pirogénica. Este es un mecanismo de defensa del organismo y es básicamente la presencia de fiebre por enfermedades infecciosas virales o bacterianas. No es el tema a tratar en esta ocasión y sobra decir que bajo estas circunstancias, nunca hay que medicar a nuestra mascota y debemos llevarla inmediatamente a la consulta en el centro veterinario.
  • Hipertermia no pirogénica. También se le conoce como golpe de calor y se considera una urgencia médica; la temperatura normal del perro oscila entre los 38 y 39 grados centígrados. Puede elevarse ligeramente por actividad, temperatura ambiental, etc. Si supera los 40.5 grados centígrados, estamos frente a un caso de hipertermia e inmediatamente hay que tomar medidas para prevenir consecuencias fatales.

Es muy importante considerar que la única manera de constatar la temperatura del perro, es mediante su medición con un termómetro rectal. Si la nariz esta seca o caliente nada tiene que ver con la temperatura real de la mascota.

Recuerda que los perros carecen de glándulas sudoríparas activas en su piel y la única forma que tienen para eliminar el calor es mediante el jadeo, mecanismo que deja de ser efectivo cuando sufren una anormal elevación de la temperatura.

Elementos de riesgo en un golpe de calor.

Existen dos categorías principales de riesgo, factores ambientales o externos y factores propios del perro.

Factores ambientales o externos.

En esta categoría, me atrevo a señalar que por lo general, son causas provocadas por descuido del propietario.

  • Dejar a la mascota encerrada en un automóvil. Aunque se dejen los cristales de las ventanillas abajo, la temperatura interior de un vehículo se eleva de manera acelerada y en pocos minutos la mascota puede estar en grave riesgo de morir.
  • Ejercicio intenso cuando la temperatura ambiente es elevada. Durante el verano, las mejores horas para ejercitar a los perros es temprano, durante la mañana o cerca de la tarde noche. Rondando el medio día, la temperatura ambiente puede estar muy elevada y el pavimento demasiado caliente, lo que agrava la condición.
  • Privación de agua y confinamiento en un lugar no adecuado. Se debe vigilar que el perro siempre tenga agua fresca disponible y protegida del sol para evitar que se caliente o se evapore. De la misma forma, debe de tener un lugar para cubrirse de los rayos solares y que este se mantenga a una temperatura adecuada,

Factores propios del perro.

Se refiere a las condiciones físicas y de salud de la mascota.

  1. Anatomía. Las razas braquicéfalas, de hocico chato (Bulldog Inglés, Bulldog, Francés, Bóxer, Pug, etc., se les dificulta eliminar el calor.
  2. Edad. Los cachorros y perros geriátricos son más susceptibles de sufrir el golpe de calor.
  3. Sobrepeso y enfermedades. La obesidad y enfermedades cardíacas y respiratorias disminuyen la capacidad para eliminar el exceso de calor.

Señales de peligro.

Jadeos profundos y respiración rápidaColapso
Exceso de salivaciónEncías rojas y brillantes
Ojos vidriososMirada perdida y falta de control
Temperatura rectal elevadaVómito y heces diarreicas
Sed exacerbadaConvulsiones
Pulso aceleradoPérdida de la consciencia

Qué hacer en un golpe de calor.

Es urgente tomar acción. Hay que mover al paciente a un área fresca, de preferencia con aire acondicionado. De no ser posible, mínimo llevarlo a la sombra.

Si no ha perdido la conciencia, ofrecerle un poco de agua para beber. Es importante tomar la temperatura rectal para poder evaluar su mejoría. En este momento, lo conveniente es ya estar teniendo comunicación con su médico(a) veterinario(a).

Si no ha perdido la conciencia debemos de ofrecerle agua para beber. Imagen: Pixabay

Inicialmente se debe de intentar disminuir la temperatura mojándolo con agua fresca o aplicándole toallas húmedas principalmente en la cabeza, cuello y área abdominal. Si es posible, humedecer su boca, teniendo cuidado de evitar un ahogamiento si ha perdido la conciencia.

Es conveniente utilizar un ventilador para enfriar más rápido al perro. Se debe de ir monitoreando la temperatura para evitar un descenso que ronde en la hipotermia y complicar el cuadro.

Aunque se haya normalizado su temperatura, llévalo a un centro veterinario para su evaluación física. Es probable que se requiera la administración de oxígeno e hidratarlo con suero intravenoso. Además de descartar mediante un examen neurológico que hayan quedado secuelas.

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