Desde hace tiempo, se sabe que tener un perro reduce el riesgo de mortalidad y se relaciona con una mejor salud al reducir los niveles de estrés y disminuir la frecuencia cardiaca con el solo hecho de acariciarla.  Ya no digamos la compañía que proporcionan reduciendo con ello el sentimiento de soledad.

Desafortunadamente, hay quien puede desatender a su mascota y no darle la actividad requerida, así como una inadecuada alimentación provocando obesidad en ella. Esto se puede calificar como “maltrato animal”. Es común que refleje hábitos no convenientes, propietarios que, así como afectan la salud de la mascota, dañan la propia.

Habitualmente, quien tiene un perro, desarrolla prácticas saludables al caminar y hacer ejercicio junto con su mascota. A sí mismo, el  juego y diversión, facilitan la liberación de sustancias en la sangre que favorecen estar alegre y positivo.

Estudios lo confirman, tener un perro reduce el riesgo de mortalidad.

Recientemente, la revista de la Asociación Americana del Corazón (AHA), publicó un estudio donde informa que tener un perro reduce en 24% el riesgo de mortalidad por cualquier causa, comparado con no tener perro.

Y en el caso de las personas que ya han padecido un ataque al corazón, el mismo estudio, señala que el riesgo de muerte por cualquier causa disminuye en un 31%.

Otro estudio señala, que los propietarios de perros gozan de mejor salud que los que no tienen un perro, después de padecer problemas cardiovasculares como un ataque al corazón o derrame cerebral.

Este estudio, menciona que quien ha sobrevivido un ataque al corazón y vive solo con un perro, tiene 33% menos probabilidad de morir que quien vive solo y no tiene un perro.

Ambos estudios precisan una marcada correlación entre la tenencia de un perro y la reducción de la mortalidad, sin embargo, no pueden afirmar, que esta sea la razón de mayor esperanza de vida.

Es probable que se deba, a que como ya se mencionó, además de la sensación de estar acompañado, se agrega el sentirse útil al responsabilizarse de un ser vivo, expresar afecto y cariño, así como fomentar hábitos saludables en el propietario.  Los estudios de la AHA muestran que los dueños de perros cumplen con más de 30 minutos de actividad física diaria, a diferencia de los no propietarios.

Pareja caminando en la playa con un perro.
Tener un perro favorece adquirir hábitos saludables.

Hay más factores a considerar para ser propietario de un perro.

El tener un perro brinda grandes beneficios en cualquier individuo, niños, adultos o ancianos, vivan en familia o solos, estén saludables o enfermos. Y aunque sabemos que esto se relaciona con una mejor y mayor esperanza de vida, siempre hay que considerar otros factores al tomar la decisión de ser propietarios de una mascota; esta siempre necesitará de nuestra atención, costos de mantenimiento y medicina preventiva, así como tiempo para destinarle.

Como lo señala el mismo estudio de la AHA, no se debe de pretender ser propietario de una mascota con el fin de disminuir el riesgo de una enfermedad cardiovascular.

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