Cómo entrenar al cachorro para ir al baño

La emoción de recibir al nuevo cachorro en casa siempre tiene sus claroscuros, no todo será lo lindo que esperamos. Uno de los principales retos es saber cómo entrenar a tu cachorro para ir al baño y no encontrar “accidentes” por toda la casa.

Se requiere paciencia y constancia. La mejor manera de no desesperar es conocer sus capacidades y dedicar el tiempo necesario hasta llegar al objetivo. Puede parecer un gran desafío, sin embargo, con disciplina, el éxito está asegurado.

Siempre comparo esta tarea con la de enseñar al bebé a dejar el pañal, hay muchos accidentes, pero no conozco ninguna madre o padre que se dieron por vencidos al entrenar a sus hijos.

¿Qué puedes esperar durante el entrenamiento del cachorro?

Regularmente llega a casa entre las 8 y las 10 semanas. Es una muy buena edad para comenzar a entrenar al cachorro para ir al baño. Algunos estarán listos a los 5 o 6 meses y otros, los menos, se podrán tardar hasta cumplir el año para ser totalmente confiables.

Por lo general, los cachorros consiguen el control de su vejiga cerca de los 5 meses de edad. Pero como ya lo mencioné, algunos podrán tardar más.

En el camino habrá muchos accidentes. Trabaja tu paciencia, se constante y cada vez que haya éxito, felicítalo, acarícialo, prémialo y se alcanzará el objetivo.

Considera siempre sus limitaciones.

La limitación principal es la capacidad de su vejiga. Es una bolsa pequeña que solo podrá retener una reducida cantidad de orina, lo que obliga al cachorro a vaciarla con cierta frecuencia. Por otro lado, los músculos que inician o detienen el flujo de la orina aún no tienen el control necesario.

Existe una fórmula para calcular las horas que tu cachorro puede retener la orina: edad del cachorro en meses + 1, o N+1. Donde N es la edad del cachorro. Esto se traduce en que, por ejemplo, un cachorro de 3 meses, retendrá la orina por aproximadamente 4 horas.

Organizando el horario para llevarlo al baño.

Partiendo de la idea de que nuestro cachorro tiene 3 meses de edad, puede retener la orina por aproximadamente 4 horas. Entonces, tenemos que llevar al cachorro máximo cada 4 horas al lugar que hemos destinado como adecuado para ello.

El horario debe de ser constante al igual que los elogios cuando se logra el objetivo.

Es muy importante que, por la mañana en cuanto se despierte, llevarlo inmediatamente al lugar destinado. No esperes ni un minuto, puede haber un accidente. Siempre debe de ser el mismo lugar, no lo cambies para que él lo vaya asociando. Puedes utilizar un comando como “haz pipí”, “hazlo”, “pipí”, etc.

Si es en un interior, puedes ayudarlo con su olfato, poniendo una hoja de periódico o trapo con el olor de la orina. Así sabrá que es el lugar correcto.

Si la misión tuvo éxito y fue por decir a las 7 AM, su siguiente visita al baño será a las 11 AM. Aunque si estamos comenzando, te sugiero lo hagas inicialmente cada una o dos horas y según lo vaya entendiendo, lo alargas a 3 y 4 horas.

Una vez que lo dominé, llévalo según el ejemplo, a las 7 AM, 11 AM, 3PM, 7PM y 11PM. Considera que probablemente lo tengas que sacar durante la noche ya que no hay garantía de que logre contenerse. Quizás debas poner la alarma del despertador a las 2 o 3 AM. No te preocupes, esto solo es temporal.

Aún hay más.

Es conveniente también acercarlo al área de baño al terminar cada comida. Después de comer se estimula el reflejo gastro-cólico y sentirá deseos de defecar.

El mantener un horario de alimentación, también apoya mucho durante el proceso.

Asimismo, llévalo cuando despierte de la siesta o al terminar de jugar con él.

Durante el proceso de entrenamiento, siempre contempla llevarlo al baño inmediatamente al levantarse, antes de acostarse, después de cada comida y al terminar de jugar con él.

Escenarios a contemplar durante el entrenamiento.

1. La visita al baño fue exitosa.

Haz evidente el triunfo con entusiasmo. Felicítalo (tu tono de voz importa), acarícialo, debe ser una experiencia positiva. Hasta darle un premio es un buen refuerzo positivo.

2. La visita al baño no fue exitosa.

Si no orinó, puedes confinarlo por un momento. Contenlo por 15 minutos y vuelve a llevarlo.

  • Ponlo en una jaula transportadora.
  • Mantenlo en un espacio pequeño.
  • Colócalo en un corralito para perros.
  • Usa una correa para mantenerlo cerca y vigilado

             El uso de la transportadora, corral, etc. es un método efectivo ya que el cachorro al estar en un espacio reducido respeta su área limpia y evita ensuciar. Completando 10 o 15 minutos, repetimos el intento.

3. Hubo un accidente dentro de casa.

Esto suele suceder. No lo regañes ni castigues, no entenderá que pasa. El cachorro siempre debe de estar vigilado. Debes de aprender a leer las señales cuando desea desalojar la vejiga. Notaras que empieza a caminar en círculos olfateando el piso.

En ese momento levántalo y llévalo a donde debe de hacerlo. Si te está ganando, grita o aplaude, esto lo distraerá y te dará tempo de llevarlo.

Elógialo cuando haya terminado en el lugar correcto.

4. Debe de permanecer solo más tiempo del que calculamos contendrá la orina.

Difícil situación para entrenar un cachorro para ir al baño, seguramente habrá un accidente. A continuación, las alternativas:

  • Llevar al cachorro contigo. Puede ser complicado, pero llevándolo en una transportadora, no molestará y podrás seguir con el entrenamiento.
  • Ayuda de otra persona. Ella podrá continuar con los horarios programados y no tendremos retrocesos.
  • Si el tiempo que estás fuera puede ajustarse a los horarios programados, confínalo en un espacio pequeño o transportadora. Como ya se ha mencionado, el cachorro procurará no ensuciar su área limpia. Si excedemos del tiempo de la fórmula N+1… es probable que tengamos un fallo.

               Recuerda también que, retener la orina por demasiado tiempo, predispone a infecciones en las vías urinarias, con las consecuentes molestias y uso de antibióticos.

La llegada de un cachorro mayor.

Cuando llega a casa un cachorro mayor, requerimos seguir la misma estrategia en cuanto horario. La ventaja es que siguiendo con la fórmula N+1, el intervalo entre “prácticas” es mayor. No obstante, la paciencia y la constancia siguen siendo un factor clave.

De igual forma, necesitará salir a primera hora en cuanto despierte, después de sus alimentos y antes de ir a dormir.

Un cachorro mayor, también tiene mayor capacidad para retener la orina durante la noche. Esto da una ventaja para no tener que interrumpir nuestro sueño para que él pueda acceder a su zona de baño.

Conclusión.

El tiempo invertido para entrenar un cachorro para ir al baño, evita contratiempos y actitudes negativas hacia él. Disfrutarás el éxito obtenido durante toda la vida de tu compañero.

Recuerda, durante este proceso el cachorro necesita de elogios y refuerzos positivos que culminaran en un perro feliz y seguro de sí mismo.

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