La socialización en los cachorros
Imagen: Pixabay

La socialización es el proceso de aprendizaje a través del cual los cachorros se acostumbran a convivir con diferentes personas, animales y ambientes. En este período se exponen a varios estímulos antes de que ellos puedan desarrollar miedo a esas condiciones.

La socialización de los cachorros es el proceso de vida más importante. Permite tener un perro adulto equilibrado y con comportamientos que favorecen una convivencia agradable.

La mayoría de los problemas de conducta en los perros, se deben a una socialización deficiente. Tristemente, esto conduce al abandono de la mascota y peor aún, a la eutanasia.

Los perros son seres sociales y demandan la interacción con los humanos y otras mascotas de “su jauria”.

Etapas de la socialización.

El periodo de socialización es el momento en que los cachorros están más dispuestos a aprender. Asimilan conocimiento sobre su entorno, sus compañeros de camada, su madre, seres humanos y otros animales de su especie o de cualquier otra.

Entre las 3 y 14 semanas de edad, el cachorro pasa por un período sensible. Durante esta etapa, sus experiencias, o falta de estás, moldean su personalidad y comportamiento de adulto.

Para tener una socialización adecuada, le debes proporcionar a tu cachorro rutinas diarias novedosas. Exponerlo a diferentes personas, lugares y animales provoca que sea un perro amigable, con seguridad y fácilmente adaptable. Evita siempre la sobre estimulación.

Socialización temprana: 3 a 5 semanas.

  • Deben de socializar con miembros de su misma especie.
  • Tener exposición a personas familiares y desconocidas.
  • Recibir manejo individual lejos de sus compañeros. Tocarlos en diferentes partes del cuerpo para que se facilité posteriormente el aseo y permita el examen corporal.
  • Es conveniente proveerles juguetes con diferentes texturas y exponerlos a variedad de objetos y superficies para fomentar la exploración.

Socialización continua: 8 a 12 semanas.

Regularmente los cachorros permanecen en el ambiente materno hasta las 8 semanas de edad, una vez que termina el período sensible.

Las actividades pueden comenzar a desarrollarse fuera del hogar, no obstante, estas deben limitarse a zonas que no sean utilizadas por animales no vacunados. Considerar que en esta etapa el programa de vacunación del cachorro no está completo. En este caso, es adecuada la convivencia en grupos de socialización y mascotas de amigos que ya hayan sido vacunadas.

Es conveniente también la relación con humanos de diferentes géneros, edades, etnias y tamaños. De ser posible que algunas lleven objetos tales como sombreros, sombrillas, maletines, etc. para que el cachorro los llegue a aceptar y no los considere una amenaza.

Exponerlos a entornos variados: lugares con gente, calles con tráfico, diferentes superficies, concreto, metal, linóleo, alfombra, arena, etc.

La socialización debe de incluir todos los sentidos. No olvides exponer al cachorro a imágenes, sonidos y los olores del entorno diario. El sonido de la aspiradora, la licuadora, fuegos artificiales, pueden causarle incomodidad, conviene exponerlo gradualmente. Evita la angustia excesiva y dale oportunidad de que progrese a su ritmo.

Socialización para la vida.

La socialización debe continuarse hasta los 12 meses de vida ya que el refuerzo es importante. Algunos perros pueden tener un temperamento innato más temeroso y se manejan diferente a los que son más audaces; consideralo como propietario.

La socialización del cachorro con personas de diferentes edades y géneros es muy importante. Imagen: Pixabay

Socialización de un perro adulto adoptado.

La socialización en el primer año de vida de un perro adulto adoptado, siempre será un enigma. Con seguridad es nula o muy limitada. Lo adecuado es desarrollar un vínculo con el animal y proporcionarle una sensación de seguridad y así pueda enfrentar nuevas experiencias.

Cuando el perro muestra temor o muestra agresividad, se debe de consultar a un experto en etología veterinaria.

Algunos consejos.

  1. Cuando tenemos un hijo, existen muchas opciones para llevar a nuestro bebé a clases de estimulación temprana. Si vale el comentario, son excelentes para el desarrollo y la vida futura de la persona. En el caso de las mascotas, no hay mucho de dónde elegir. Sin embargo, buscando podemos encontrar profesionales con grupos de socialización de cachorros que facilitaran el inicio de convertir al cachorrillo en un gran compañero.
  2. Procura visitar o que te visiten amigos y familiares para que el cachorro interactúe con personas  de diferente sexo, edad, tamaño, etc.  Aún mejor si llevan a su mascota (obviamente saludable y con la inmunización vigente de acuerdo a su edad).
  3. Asegúrate de exponerlo dentro y fuera de la casa a objetos desconocidos, sonidos y olores.
  4. Acostúmbralo al manejo y que acepte ser tocado en sus diferentes partes del cuerpo por ti y por extraños. Esto facilita que sea un perro dócil al momento de su baño, corte de uñas, limpieza dental y a su examen clínico cuando visite un centro de salud veterinario.
  5. Si deseas obtener un cachorro, te sugiero no lo compres en una tienda de mascotas. Esos cachorros generalmente provienen de “fábricas”, donde por lo regular no tienen la socialización adecuada (entre muchos otros factores). Posteriormente permanecen en una jaula para su venta durante los días claves para continuar con ese proceso. Son perros que con frecuencia desarrollan problemas de conducta.
  6. Si tu deseo es adoptar un perro, considera la probabilidad de que tengas que ser más paciente, ya que desconoces cual sea su grado de socialización.
  7. La socialización continúa durante toda la vida. Un perro que cubrió con éxito esta etapa, ya adulto, sigue necesitando oportunidades regulares para interactuar con otros perros. De no ser así puede perder la capacidad  para relacionarse con otros de su especie.

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